
10 viajes exclusivos para Semana Santa 2026
Lunes, 9 Febrero 2026
La Semana Santa es ese momento del año en el que dejamos atrás el ritmo habitual y encontramos la oportunidad de hacer una pausa, desconectar de la rutina y dedicarnos unos días de calma, descubrimiento y bienestar. En GRAND azulmarino hemos preparado una selección de 10 viajes para Semana Santa 2026 que se adaptan a todos los estilos: propuestas que invitan a explorar el mundo a través del paladar, travesías legendarias en tren, estancias en alojamientos excepcionales, aventuras en paisajes remotos o escapadas a auténticos paraísos naturales. Tanto si te atrae relajarte en un entorno tropical como vivir la emoción de destinos exóticos o dejarte sorprender por culturas milenarias, encontrarás opciones diseñadas para que tus viajes en Semana Santa se conviertan en una escapada única y a tu medida.
Japón: una ruta gastronómica a tu ritmo con Japan Rail Pass
Viajar a Japón significa adentrarte en Tokio, Kioto y Osaka siguiendo el pulso de sus mercados, sus templos y sus barrios llenos de vida cotidiana, y hacerlo con la libertad que ofrece el Japan Rail Pass, un pase que te permite moverte entre ciudades con facilidad. Desde los puestos de Tsukiji o Toyosu hasta los callejones de Pontocho o Dotonbori, avanzas de un escenario a otro probando sushi recién preparado, ramen servido al momento, mochis artesanales o kaiseki de temporada, con la certeza de vivir un viaje en el que disfrutas la esencia culinaria del país.
En cada ciudad te esperan santuarios, templos y calles comerciales donde la gastronomía japonesa y la vida diaria se entrelazan de forma natural. Y mientras recorres estos lugares, el viaje se llena de pequeños descubrimientos que dan forma a una experiencia única y profundamente personal. Así, viajar a Japón en Semana Santa se convierte en un recorrido donde cultura y cocina te acompañan en cada paso.

Chile: ciudades, mar y montaña en un mismo viaje
En Semana Santa, un viaje a Chile puede llevarte de la vida urbana de Santiago a los cerros coloreados de Valparaíso, donde el océano y los murales marcan el ritmo del día. Más al sur, Chiloé aparece como un archipiélago de nieblas suaves, iglesias de madera y pueblos que miran al mar, con leyendas que se mezclan con la cotidianidad. Cuando te acercas a la Patagonia, lugares como Puerto Natales o Torres del Paine se asocian a cielos cambiantes, montañas que parecen esculpidas y una naturaleza que invita a bajar el ritmo.
En el Valle del Maipo, los viñedos se enmarcan entre montañas y una calma que invita a detener la mirada y guardar el paisaje en la memoria. Además de sus vinos, es un entorno perfecto para disfrutar del contraste entre naturaleza, gastronomía y vida local, completando un viaje donde ciudades, mar y montaña conviven en un país lleno de contrastes.
Sudáfrica: de Ciudad del Cabo a Pretoria a bordo del Rovos Rail
Imagina comenzar tu viaje de Semana Santa por Sudáfrica en Ciudad del Cabo, una ciudad abierta al océano y dominada por la silueta de Table Mountain, con un ambiente que mezcla historia, naturaleza y vida urbana. Desde allí, el Rovos Rail se convierte en la forma más pausada y elegante de avanzar hacia el interior del país, con sus vagones clásicos, sus ventanales amplios y ese ritmo que invita a observar cómo cambian los paisajes: viñedos, montañas, grandes llanuras y la inmensidad del Karoo. En el camino, el tren se detiene en Matjiesfontein, un pequeño pueblo victoriano detenido en el tiempo, y en Kimberley, donde el Big Hole recuerda la época en la que la ciudad giraba en torno a los diamantes.
La llegada a Pretoria ofrece una última mirada a la diversidad del país, con sus avenidas arboladas y edificios históricos. Vivir este trayecto en tren permite apreciar la transición entre regiones y entender Sudáfrica desde otra perspectiva, combinando ciudades, historia y naturaleza desde la perspectiva única que ofrece un viaje en tren, en un recorrido que destaca por su ambiente relajado y su forma distinta de viajar.

Egipto: templos milenarios y estancias exclusivas
Pocas experiencias permiten conocer Egipto como un recorrido por el Nilo, donde cada tramo del río muestra diferentes facetas del país. En Semana Santa, Egipto se presenta desde Luxor con sus templos monumentales y necrópolis abiertas al desierto, para después avanzar por el río hacia Esna, Edfú y Kom Ombo, donde cada parada revela una parte distinta de la historia faraónica. Más al sur, Aswan ofrece un ritmo más calmado y un paisaje marcado por islas y embarcaciones tradicionales que cruzan el agua, mientras que Abu Simbel impresiona con sus enormes figuras talladas en la roca.
En El Cairo, pirámides, museos y bazares conviven con la comodidad de alojarse en un hotel Four Seasons, una forma de vivir Egipto en Semana Santa desde una gran capital que reúne historia, cultura y vida cotidiana. Una oportunidad única para recorrer uno de los países con más historia y leyenda del mundo.
India y Nepal: Triángulo Dorado y Katmandú
Entre Delhi, Jaipur y Agra se dibuja el llamado Triángulo Dorado, un recorrido por ciudades donde conviven fuertes, palacios, mausoleos y bazares llenos de vida. Delhi mezcla legado mogol y ritmo contemporáneo, Jaipur sorprende con sus fachadas rosadas y fortalezas en lo alto de las colinas, y Agra guarda el Taj Mahal como uno de los iconos más reconocibles del mundo. Hospedarse en alojamientos seleccionados de la cadena Taj aporta un entorno cuidado al regresar cada día, después de explorar algunos de los lugares más emblemáticos del norte de India.
Katmandú añade un cambio de escenario: un valle rodeado de montañas, plazas históricas, templos y santuarios que forman parte del día a día de la ciudad. Vivir India y Nepal en Semana Santa permite enlazar dos países distintos pero unidos por su patrimonio, su espiritualidad y una forma de viajar que deja una impresión profunda y duradera.

Australia: contrastes entre ciudades, naturaleza y costa
Adelaida es el punto de partida de este viaje, una ciudad tranquila y agradable antes de poner rumbo a Kangaroo Island, un lugar donde la naturaleza australiana se muestra en estado puro, con playas salvajes, formaciones rocosas y animales que pueden observarse en su entorno natural. Después llega Melbourne, una ciudad que combina barrios creativos, galerías y cafeterías con una escena cultural muy activa, antes de adentrarse en el corazón del país para descubrir Uluru, un paisaje de desierto y roca que cambia con la luz a lo largo del día. Más al norte, Cairns abre la puerta a la Gran Barrera de Coral, uno de los ecosistemas marinos más singulares del mundo.
Sídney aporta otra perspectiva de Australia, con su bahía, sus playas urbanas y algunos de los iconos arquitectónicos más reconocibles del país. Vivir Australia en Semana Santa permite recorrer escenarios muy distintos entre sí, desde el interior más remoto hasta la costa tropical y una de las ciudades más emblemáticas del hemisferio sur.

México: viaje a través del paladar y sus tradiciones
Viajar a México en Semana Santa es una oportunidad para descubrir el país a través de su gastronomía, desde los mercados tradicionales hasta las cocinas que reinterpretan recetas ancestrales. Ciudad de México combina barrios llenos de historia, museos, plazas y restaurantes donde conviven técnicas contemporáneas con sabores profundamente ligados a la cultura mexicana. Entre puestos callejeros, fondas y mesas de autor, cada día ofrece una forma distinta de acercarse a la identidad culinaria del país.
Hacia el sur, San Cristóbal de las Casas aporta un ritmo más pausado entre mercados indígenas y tradiciones locales, y las Cascadas de Agua Azul muestran un paisaje natural muy distinto al de las grandes ciudades. Palenque añade la dimensión arqueológica del mundo maya, mientras que Mérida, Chichén Itzá y la Riviera Maya permiten conocer la herencia cultural y la cocina regional de Yucatán. Talleres, degustaciones y visitas a productores ayudan a entender cómo se elaboran algunos de los sabores más representativos de México. Descubrir esta parte del país es también una forma de recorrer México desde su cocina, su identidad cultural y la riqueza de cada región.

Fiyi: estancia entre lagunas turquesas en Costa de Coral o Isla Denarau
Las islas de Fiyi ofrecen un entorno calmado, playas tranquilas y un paisaje natural donde el mar es el gran protagonista. Tanto la Costa de Coral como la isla de Denarau permiten disfrutar de aguas cálidas, arrecifes cercanos y alojamientos pensados para descansar, con la posibilidad de combinar días de playa con actividades en la naturaleza o visitas a pequeñas comunidades locales.
Viajar a Fiyi en Semana Santa es una forma de descubrir este archipiélago del Pacífico Sur con tiempo para explorar sus fondos marinos, navegar entre islas o simplemente disfrutar de la calma frente al mar. Es el viaje ideal si buscas desconectar en un entorno tropical, con paisajes que invitan a tomarse cada día con tranquilidad.
Islandia: expedición entre glaciares, cascadas y paisajes volcánicos
Reykjavík es el punto de partida para adentrarse en un país donde la naturaleza marca el ritmo del viaje. Desde la capital, es posible descubrir escenarios muy distintos: acantilados, playas de arena negra, cascadas que caen desde paredes de roca y campos de lava que recuerdan el origen volcánico de la isla. La Costa Sur y el Círculo Dorado reúnen algunos de los paisajes más representativos de Islandia, con géiseres, lagunas y glaciares que cambian con la luz y el clima.
Si quieres explorar un territorio donde elementos como el agua, el fuego y el hielo conviven a pocos kilómetros de distancia, creando uno de los entornos más singulares del norte de Europa, este viaje a Islandia en Semana Santa es ideal para ti. En esta época aún pueden verse contrastes entre nieve, hielo y zonas que empiezan a transformarse con la llegada de la primavera, además de disfrutar de baños termales en plena naturaleza.

Argentina: noroeste y ruta del vino
El noroeste argentino ofrece paisajes de montaña, salinas, valles y pueblos donde la tradición sigue muy presente. Salta permite recorrer localidades andinas, formaciones rocosas y zonas de cultivo que muestran la diversidad de esta región, mientras que Cafayate destaca por sus bodegas y viñedos en altura, conocidos por sus vinos blancos y su entorno natural. Un recorrido que une naturaleza, cultura y gastronomía, perfecto para quienes buscan un viaje a Argentina en Semana Santa sin prisas y con tiempo para disfrutar.
Más al sur, Mendoza ofrece otra perspectiva del país, marcada por la cordillera y por algunas de las bodegas más reconocidas de Argentina. Entre visitas, catas y paisajes dominados por viñedos y montañas, es posible descubrir cómo se elaboran algunos de los vinos más representativos del país. Una propuesta que integra naturaleza, cultura local y la experiencia de conocer una de las zonas vitivinícolas más destacadas de Sudamérica.

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